Es blanca, rubia y tiene los ojos azules. Pero sus padres son negros, de origen nigeriano. Este “milagro” de la naturaleza ha ocurrido en Londres y las fotos de la feliz familia, publicadas por “The Sun”, han dado la vuelta al mundo.


Los expertos han descartado que sea una niña albina, así que se trataría de una mutación genética difícil de explicar. La familia no tiene antecedentes de mezcla de raza.

La niña se llama Nmachi y significa “la belleza de Dios”.
Fuente: ondacero.es