Una tercera monja también quiso desobedecer la orden de su superior pero ha tenido que ser hospitalizada después de que se rompiera la cadera mientras se daba a la fuga.


Dos monjas francesas de unos ochenta años se han fugado tras negarse a aceptar la orden de un superior de irse a vivir a una residencia para hermanas.

Las octogenarias llevaban unos 30 años enseñando en una escuela en el sudeste de Francia cuando se les dijo a inicios de julio que serían trasladadas a unos 400 kilómetros de distancia e ingresadas a una casa para ancianos.

El diario ‘Le Parisien’ ha informado de que una tercera monja, que también había planeado desobedecer la orden, se recupera en el hospital tras romperse la cadera.

“A esa edad no trasladas a las personas. Es matarlas”, ha dicho el sobrino de la religiosa Maurice-Marie de 89 años, quien está en el hospital y su dedicación a la enseñanza y actos de caridad le valieron una condecoración con el mayor honor de Francia el 2009.

“Estas monjas necesitan estar rodeadas por sus estudiantes y personas de la comunidad local en vez de personal médico”, ha agregado.

Las dos religiosas han huido al saber de su destino, negándose a abandonar el que es su hogar desde 1964.

Ambas se refugian en un piso que les ha prestado una agencia caridad cristiana, ha afirmado el dueño del piso al periódico.

Odile Gaillard, madre superior de la congregación Saint Joseph, ha dicho que una de las monjas se encuentra extremadamente incapacitada por lo que el consejo había tomado una decisión informada tras visitar a las hermanas.

El destino de las monjas probablemente será decidido por una corte religiosa, después de que
todas las partes contrataran abogados especializados en derecho canónico.

Fuente: terra.es