El trayecto entre Madrid y Alicante por autovía costará casi seis euros menos, pero se tardará unos veinte minutos más.

El Ministerio de Fomento tiene previsto modificar unas 151 señales de tráfico en la red viaria de la provincia, según confirmaron ayer fuentes ministeriales.
Se trata de indicativos de velocidad máxima de 120 kilómetros por hora situados en autovías y autopistas de Alicante que pertenecen a la Red de Carreteras del Estado. En el conjunto del país serán unas 6.000 señales las que tendrán que ser modificadas, con un desembolso estimado por el Gobierno de 250.000 euros. El gasto por señal será de algo más de 40 euros, por lo que en la provincia el presupuesto será de unos 6.000 euros.


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El Ejecutivo estima que la reducción a la baja del límite de velocidad permitirá ahorrar entre un 11 y un 15% en el consumo de combustible y unos 1.500 millones de euros en la factura energética.
Trasladar estas cifras a la realidad cotidiana no es sencillo porque los cálculos gubernamentales tienden al redondeo, pero recurriendo a recorridos de larga distancias más o menos habituales se puede realizar una estimación.

En el caso de Alicante, un conductor que saliera desde la capital de la provincia hasta Madrid recorrería aproximadamente 420 kilómetros por autovías y autopistas. Si pudiera circular de manera continuada a 120 kilómetros por hora, tardaría 3 horas y 30 minutos en llegar a su destino, con un consumo estimado de 23,5 litros de combustible (empleando una media de 5,6 litros de combustible cada cien kilómetros).

El desembolso total (con el gasóleo a 1,276 euros el litro) sería de 29 euros y 986 céntimos.

Realizando el mismo recorrido a 110 kilómetros por hora, que será el límite máximo fijado por el Gobierno a partir del lunes 7 de marzo, se invertirían 3 horas y 49 minutos (19 minutos más), con un consumo de 19 litros de combustible (a 110 km/h el consumo medio sería de 4,5 litros cada cien kilómetros) y un desembolso de 24 euros y 244 céntimos. En resumen, circular a 10 kilómetros por hora menos permitiría ahorrar 5 euros y 742 céntimos.

La medida aprobada por el Gobierno ha sido desigualmente acogida. Ayer, el portavoz del PSOE en la Comisión de Seguridad Vial en el Congreso de los Diputados, Carlos Corcuera, defendió la medida e insistió en que «a menor velocidad, mayor seguridad». En este sentido, subrayó que la medida es para ahorrar combustible aunque recordó que, en el campo de la seguridad vial, con menos velocidad «es más difícil tener un accidente y si se tiene, las consecuencias son menos graves».

Igualmente, en referencia a la reducción del 50 por ciento del gasto por iluminación de la red viaria, señaló que «siempre es recomendable que las carretas estén bien iluminadas» y que «tiene que haber un equilibrio» entre la seguridad vial y el ahorro energético.

En el lado opuesto, ayer se prounció Fernando Alonso. El doble campeón del mundo de Fórmula Uno no se mostró partidario de la reducción de la velocidad máxima en las autopistas a 110 km /h al considerar que es difícil mantener la atención «y mantenerse despierto en el coche».

El piloto de Ferrari considera que si se trata de ahorrar y disminuir la contaminación «hay otras medidas mas eficaces» como ya se ha puesto en marcha en otros países. Para Fernando Alonso «es mejor prohibir el acceso al centro de las grandes ciudades o la circulación un día de los vehículos con matrículas pares y otro las impares» para terminar señalando que a 110 km /h. «es difícil mantenerse despierto en el coche».

Fuente : laverdad.es